2 de mayo de 2012

Los infieles.

Pintamos sonrisas donde no las hay. Escribimos poesía donde solamente puede existir rima. No nos quedamos más de una noche en los mismos brazos, para evitar que el calor se quede rondando nuestra espalda. Mentimos para ocultar una verdad que todos saben. Reprochamos al resto del mundo nuestro propio pecado, creyendo que todos son igual de perversos que nosotros. No nos importa el día, la época del año o el momento del ciclo vital, si lo queremos, lo cogemos.
 No atendemos a escusas. No sabemos donde se deja el paraguas después de un día de tormenta. Nuestros ojos han aprendido a llorar con lágrimas secas. Nuestros labios dejan escapar susurros a oídos ingenuos, pero además besan mejor que una rosa de invierno. El cabello que nos cuelga invita constantemente al desenfreno. Nuestro aliento siempre desemboca en un mar de lágrimas. Nuestra piel de terciopelo acaricia como la mejor alfombra de Channel. El moreno de nuestras manos no para de buscar mejillas sonrojadas ante nuestra presencia. Nuestros ojos tatúan un reflejo invertido de nuestro corazón.
Nuestra alma está encerrada en lo más profundo de nuestro corazón. No dejamos que nadie la toque. Nadie tiene la llave de la cerradura ya oxidada. Solo puedes creerte lo que contemos de ella.
Nunca decimos nuestro nombre. Ni el nombre de quien nos espera en casa. Ni el nombre de las vidas que hemos brindado. Solo puedes imaginarte quien somos. Solo puedes esbozar pedazos de nuestro ser.
No puedes saber donde vivimos. Está prohibido preguntar por nuestro trabajo. Jamás curiosees en nuestro pasado. Olvídate de entender nuestras palabras indiscretas. Solo imagina lo que nuestros latidos van dibujando sobre tu pecho.
Somos los infieles. Aquellos que derriten tu corazón y te hacen creer que te han entregado un pedacito de alma, para luego dejarte en la acera del videoclub "sin hacerte daño".
Para tratar con nosotros tienes que ser al menos tan despiadado como nosotros. No olvides un manual de instrucciones. Tienes que ganar muchísima experiencia en burdeles de mala muerte y de olor a secreción vaginal macerada.
No olvides nuestra única precaución. MANTENER ALEJADO DE NIÑOS MENORES DE 30 AÑOS.