Gracias.
Gracias, por el aire. Gracias por el Sol. Gracias por el agua. Gracias por la tierra. Gracias por el dolor. Gracias por la carne. Gracias por los ojos. Gracias por la pena. Gracias por la gloria ...
Me acabo de dar cuenta, esta misma mañana sin irme más lejos, que no puedo hacer otra cosa que dar gracias.
Miles de soldaditos de papa luchaban por atrapar la joya de mi mama. Esos soldaditos eran mis hermanos, fallecidos en el intento. Sin embargo el azar, la casualidad, la vida ... quiso que le tocase a este soldadito. Este soldadito encontró la joya y me permitió nacer. Pensándolo fríamente ... ¡si me descuido ni siquiera nazco! He tenido la suerte de poder nacer, tengo la suerte de poder sufrir o de poder reír, sea como sea eso es irrelevante, pero tengo esa suerte. ¿Cuál es la probabilidad de repetir ese milagro? Es tan mínima que posiblemente se despreciaría. Todo coincidió como jamás podría coincidir de nuevo.
Ese día, a esa hora, en ese instante, ese soldadito específico, esa joya exclusiva, ese milagro inaudito. ¿Vale la pena desperdiciar la lotería? ¡Me ha tocado! ¡Estoy vivo! ¿Eres consciente de los millones y millones de soldaditos que lo han intentado por el camino? Es tremendo el número de bajas.
El desarrollo embrionario es la primera belleza de la vida. Como la cosa más chiquitita cumple el programa establecido para llegar a la cosa más compleja jamás creada. Fui el protagonista durante nueve meses, el día de mi nacimiento fui la estrella por excelencia ... Todos estaban pendientes de mi ... y e mi pobre madre, que no ha perdido mérito ninguno.
No obstante, aunque es mio el logro de llegar a donde estoy, no soy capaz de recordar nada. No recuerdo cómo fue la etapa más bonita de mi vida. Esa etapa donde mi madre y yo éramos uno. Vivir en el interior de otra persona, la cual te alimenta con su propia carne, la cual te protege con su propia vida y la cual te promete fidelidad eterna. Se crea un vínculo inamovible entre una madre y un hijo. Durante nueve meses somos uno solo.
El primer rayo de luz que pintó mi pupilas ... ¿A quien vieron? El primer soplo de aire que lleno mis pulmones ... ¿a qué olía? ¿Qué fue lo primero que comí? ¿A qué sabía? No entiendo como he podido olvidar detalles tan importantes en mi vida. Detalles que quizás hoy me respondiesen a varias preguntas. Detalles que yo mismo debería conocer de mi mismo.
¿Cómo fue descubrir el mundo? ¿Tuve miedo? ...
Sea como sea supongo que solo puedo decir gracias. No está nada mal.
