Que si vas por la calle y te sopla el viento a favor es tu día de suerte. Que si miras por el cristal, buscando un rayo de Sol encontrarás el color invisible. Que si escribes con los ojos cerrados se escuchará la poesía más preciosa del mundo. Que si dejas en la nevera un trozo de queso y unas naranjas maduras, a otra maña alguien te llevará el desayuno a la cama. Que si te sientas en la orilla de un lago a esperar algo sin saber qué encontrarás tu camino en la vida. Que si subiendo las escaleras se te ocurre mirar atrás verás que algo o alguien siempre está detrás para evitar que te caigas. Que si te apetece besar a alguien y no te atreves solo tienes que cerrar los ojos y esperar que su sabor calle tu silencio. Que si permites la maldad del mundo irás al infierno pues eres tan malos como todos. Que si sientes que alguien está cerca de tu hombro derecho pero al girarte no ves nada, no importa, ha estado ahí. Que si pintas con los dedos secos la cara del amor tu cabeza imaginará a la persona por la que morirías. Que si mientras estás llorando eres capaz de sonreír tus lágrimas se secarán al instante. Que si mantienes la mente en blanco más de cinco segundos tu mayor complejo llenará esa soledad. Que si escuchas la canción de las mariposas de la Torre de Babel es que estás muerto. Que si la vida ya no te habla y nada tienes ya por lo que mirar es el momento de andar al avismo. Que si sumas dos y dos no siempre obtendrás un cuatro. Que cuando seas capaz de mirarte a tus propios ojos sin ncesidad de un espejo enloquecerás al entender lo bonitos que son. Que si bailas encima de un pasillo de agua despertarás a las sirenas del Atlántico. Que si no cabes, no tienes más que ponerte de lado y contener la respiración hasta que pase la tempestad. Que si se te ocurre algo mejor que decir, nunca es demasiado tarde.
Que lo negro no siempre se pinta con tinta blanca.
