El desprecio es la cadena que más duele. Mucho más que el puño enfurecido. Muchísimo más que una vara afilada. Arde conjuntamente con la indiferencia para destrozar los corazones.
Odio, desprecio e indiferencia. Un cóctel de cómplices que atraviesa las venas mucho más rápido que cualquier veneno. Ennegrece las almas. Las deja secas y les quita toda la ilusión y la esperanza. No las mata. Las deja moribundas y regodeándose en su desgracia.
¿Es esa forma de criar a un niño?
Puedo que no lo sea. Pero lo padres perfectos aún no han sido inventados. Quizás nunca lo sean, pues cuanto más perfectos sean más imperfecta será su creación. El azar forma parte del orden del universo. Algo planeado nunca saldrá bien. Ley 38 de la vida...
Partiendo de la premisa de que la educación no es perfecta, y que los educadores han sido educados de forma imperfecta... ¿Donde está lo correcto?¿Qué hacer cuando no sabes qué hacer?
No lo se. Incluso a estas alturas me da absolutamente igual.
Pero creo que una cosa es obvia. Nunca deberías derrochar tanto odio. Nunca deberías escupir a tu misma carne, que está bañada con tu misma sangre. El máximo amor se expresa con la máxima confianza. Pero saquearlo con desprecio es demasiado.
Tienes que darte cuenta de cuál a sido tu educación, y tienes que ser capar de contener ese desprecio. El desprecio en una relación de amor desgarrador. Cuando quieres a alguien es imposible odiarlo. Por mucho que se lo merezca.
¿Una línea que separa el amor y el odio?
No lo creo. Lo que seas capaz de odiar no será nada más que una máscara momentánea. Siempre lo querrás pues es tu sangre. Nunca lo olvidarás. Siempre morirás por él. Será el único acto no egoísta que serás capaz de hacer en tu vida. Probablemente estés programado para ello. Probablemente no. Pero solo sabes que lo harías sin dudar, porque para eso es tu hijo.
Ahora toca el momento de coger el legado. ¿Qué harán los niños despreciados sino despreciar? ¿Donde caerán las lágrimas de su infancia? ¿A quien le pedimos cuentas?
Por eso mismo hay que superar la educación bajo todo concepto. Sentirse realizado debe pasar por un reiniciado. Olvidar cualquier cosa que te hayan enseñado. Empezar de nuevo bajo tu criterio, con tu ciencia, con tus manos y con tu religión...
Elegir lo correcto siempre será lo correcto. Puede que tu elección no sea la adecuada. Pero habrás elegido. Ahora le debes fidelidad a tu elección.
Una vez que estés en blanco entonces sigue tu propio camino. Vacilar no es una opción en venta.
¿Cómo hacer esto?
Complicado. Pero posible. Tienes que poner toda la piel en ello. Quizás nunca lo consigas porque cuando creas que vas por el camino adecuado, te darás cuenta de que tus herramientas no son más que vestigios heredados.
El perdón es un atajo fácil. No me refiero al perdón en un ámbito religioso. Tampoco el perdón hacia los demás. Sino el perdón propio. Perdonarte a ti mismo. Entender que no es tu culpa. Aceptar tu papel en el tablero. No dejar nada de lado. No descartar el que pudiste estar equivocado.
Cuando te perdones te darás cuenta de algo. Eres lo que eres por lo que te han dado. Quizás todo ese desprecio fue necesario para poder empezar un día desde cero.
